viernes, 26 de abril de 2013

La fuerza de la naturaleza

26.04.2013
Tras la inolvidable experiencia en el glaciar de Fox seguiremos por la costa oeste rumbo a Murchison, ya en la región de Tasman. Nuestra primera parada del día serán las llamadas Pancake Rocks, un conjunto de rocas situadas a la altura de Punakaiki, formadas hace 30 millones de años por fósiles marinos y plantas, sobre los cuales se fue formando la piedra caliza que con el paso del tiempo ha sido esculpida por las lluvias, vientos y la fuerza del mar.

Pancake Rocks 5

jueves, 25 de abril de 2013

Fox Glacier

25.04.2013
Y hoy sí, amigos. Ha llegado el día de adentrarse en el glaciar. Empezando por lo básico, ¿sabéis todos lo que es un glaciar?
Bueno, un glaciar es una masa de hielo originada en la superficie terrestre por acumulación, compactación y recristalización de la nieve, mostrando evidencias de flujo en el pasado o en la actualidad. O eso dice la Wikipedia.
En este caso, el glaciar de Fox, sito en la localidad del mismo nombre, cuenta con 13 kilómetros de longitud y desciende desde una altitud de 2600 metros, en los Alpes del sur, hasta la costa. Es, además, uno de los glaciares más accesibles del mundo, y en temporada alta lo visitan unas 1000 personas al día.
A primera hora pues nos dirigimos a Fox, dispuestos a participar en el tour de día completo. En un principio nos habíamos planteado hacer un tour de medio día, pero el tiempo que permite estar en el glaciar es muy poquito, por lo que cambiamos de opinión. A aquellos que alguna vez vengáis por aquí, no puedo otra cosa que recomendaros el que hicimos nosotros.
Fox Glacier 5
Tras el informe pre-expedición nos montamos en un autobús y ponemos rumbo al glaciar. Somos unas 22 personas, que nos dividiremos en dos grupetes, cada uno con su guía.
Primero ascenderemos por la ladera del glaciar, con la intención de alcanzar cierta altura antes de adentrarnos en el mismo. Caminata agradable, contándole mi vida a la guía, pasando entre arbustos y acantilados.
Fox Glacier 6Fox Glacier 7
Entre que vamos de charla con el resto de excursionistas, los españoles, como siempre, haciendo el payaso.
Fox 1
Una vez ascendida la ladera y pasado el correspondiente acantilado, cruzamos al borde del glaciar. ¡Ya estamos más cerca!
Fox 2
Fox 3
Y caminando por el lateral del glaciar, llega el momento de equiparnos. Ropa impermeable y crampones para caminar por el hielo.
De momento no llueve, pero se nota ya la diferencia de temperatura en cuanto nos vamos acercando al hielo. Y por otro lado, los crampones, que parecen sacados de un baúl de trastos viejos, nos serán totalmente necesarios, ya que si no más de uno acabaría bajando el glaciar sentado sobre sus posaderas.
Con todo ello ya podremos decir bien alto que ¡estamos listos para la aventura!

Fox 4
La ascensión al glaciar es espectacular.
Empezando desde el primer minuto. Increíble la manera en la que los guías y demás empleados de la compañía van abriendo camino entre el glaciar. Aunque llevemos crampones que nos permiten movernos por la superficie helada, no estamos acostumbrado a la misma, así que no nos viene mal un poco de ayuda.



¿Y qué decir del glaciar? Es una auténtica belleza. Muchos habréis estado en la nieve innumerables veces, pero la sensación de caminar por el hielo sujeto por los crampones, esa especie de suela con pinchos que se coloca debajo del calzado, es increíble. El hielo, además, no está creado a partir de agua congelada si no que se ha creado a base de capas de nieve que se han ido compactando, dando lugar a un espectáculo visual difícil de ver en otras partes del mundo.
El hielo, además, no tiene un color uniforme. Va formando diferentes capas, cada una con sus distintos colores en función de la cantidad de aire que se haya quedado atrapado en su interior.
Fox Glacier 1Fox Glacier 3Fox Glacier 2Fox Glacier 4
Tras la primera parte de la ascensión comienza a llover. Parece que el día, con lo bien que había empezado, se estropea.
Pero es una falsa alarma y, aunque nos cae un poquito de agua, no es comparable al “diluvio universal” que sufrimos el día anterior (confróntese el post anterior y la foto de los pollos). Así pues, seguimos con nuestro ascenso.
AnnaAnna, nuestra guía, se gana el sueldo desde luego. Igual que otros guías en cualquier otra circunstancia podrían dedicarse a seguir el camino preestablecido y estar de vuelta cuanto antes, ella se ha propuesto enseñarnos todas aquellas cosas que hacen diferente al glaciar, intentando mostrarnos grietas impresionantes, los llamados “molinos” del glaciar, arcos, rocas, formas peculiares, de manera que nuestra experiencia sea lo más gratificante posible.
Fox Glacier 9Fox Glacier 11
Así pues, tras unas cuatro horas caminando por el glaciar, toca descender y bajar al mundo real.
Fox Glacier 12Fox Glacier 8
Ha sido una experiencia increíble. Una sensación que en pocas partes del mundo se puede conseguir. Una de las cosas que no podéis dejar pasar si venís a Nueva Zelanda. Definitivamente, ha merecido la pena.
Fox Glacier Salto
Y con un último saltito, tras recoger nuestro diploma, nos vamos a descansar que ha sido un día intenso.

miércoles, 24 de abril de 2013

Caponata y amigos se van de excursión

24.04.2013
Comienza un nuevo día en Nueva Zelanda, en el que ya que no podemos ir a explorar el glaciar de Fox, nos vamos a ir a ver a su vecino, Franz-Josef. Antes de dirigirnos hacia allá, le hacemos una visita primero al lago Matheson, en la localidad de Fox. La verdad que nos esperábamos más. Entre que el tiempo no termina de acompañar y que ya hemos visto unos cuantos lagos de los que quitan el hipo, nos llevamos una sensación agridulce.
Lago Fox
Eso no quita, de todas formas, que deje estampas más que interesantes.
Matheson
Una vez finiquitado, ponemos rumbo a Franz-Josef. El glaciar de Franz-Josef está situado 20 kilómetros al norte de Fox, y cuenta con 12 kilómetros de longitud. Actualmente, debido a las condiciones del mismo, no es posible ascender a pie, quedando únicamente la posibilidad de hacer un vuelo en helicóptero a la parte superior y desde allí caminar por el mismo.
Franz Joseph
Al llegar al glaciar, el tiempo acompaña menos todavía que en Fox. Aun así decidimos intentar acercarnos hasta él, con la esperanza de que la visibilidad sea suficiente. Sin embargo, de camino a la cabeza del mismo, comienza la lluvia. Chaparrón intenso como no habíamos visto todavía en Nueva Zelanda, el cual hace que abortemos la misión y regresemos a la furgoneta. Comamos unos maravillosos “noodles” de sobre y pensemos qué hacer…
Noodles
Tras comer y reflexionar, vamos a aventurarnos otra vez a intentar acercarnos a la cabeza del glaciar. Eso sí, esta vez, por si acaso, más equipados para la lluvia. Y la lluvia, por supuesto, aparece. Pero como ya nos hemos metido en semejante embolado, tiramos para adelante. Y ya que aparece la lluvia, sacaremos a pasear nuestras mejores galas:
Pollos hermanos
Sí, no sé si parecemos una granja de pollos salvajes o una variante avícola del Ku Klux Klan. Y por muy “cool” que salgamos en la foto, no nos salvamos de que nuestros pantalones y botas se empaparan completamente. Nos ha salido cara la aventura glacial y, total, para poder ver bastante poco. Pero oye mira, lo hemos conseguido, que ya es más de lo que teníamos al principio.
Y calados hasta arriba nos dirigimos hasta el camping Rainforest. ¿He oído que por 18 NZD nos dan camping con jacuzzi incorporado? ¿Sí? Efectivamente señoras y caballeros. Empapados hasta las trancas, dejamos todo y nos vamos directos al jacuzzi. Sensación espectacular el meterse en una olla de agua hirviendo mientras fuera se te congelan hasta las entrañas. Lamentablemente, no hay fotos del momento “jacuzzi”. Sólo puedo decir que flotaba cuando salí del mismo. Una gran manera de descansar antes del gran día que nos espera.

martes, 23 de abril de 2013

El Oeste mola más

23.04.2013
Salimos del campamento base y nos dirigimos de vuelta al lago Hawea. Pretendemos investigar una ruta que llega hasta un punto en el que es posible observar tanto el lago Hawea como el Wanaka en en que se unen. Nuestro gozo en un pozo, ya que aunque encontramos la misma, se nos escapa de tiempo y no tenemos muy claro cuánto merece la pena la misma.
Wanaka 5
Tras el fracaso pondremos rumbo a la “West Coast”. Siguiendo por la carretera SH6, haremos una parada en las Blue Pools. Nos lo ha recomendado un tipo que hemos conocido en el camping que estaba recorriendo el país en bicicleta. La verdad que hay que tener algo más que humor y buenas piernas.
Blue Pools
De dónde viene el nombre creo que os ha quedado claro, ¿verdad?
La misma carretera nos llevará a continuación hasta el paso de Haast. Un paso entre montañas que nos deja también imágenes espectaculares.
Haast
Pasado Haast, ponemos rumbo a la costa. Todo este tiempo, por cierto, nos lo hemos pasado sin cobertura de móvil (madre, ésa es la razón de la tardía llamada de cumpleaños. Tan mal hijo no soy Smile). De hecho, al preguntar a una señorita en la oficina de turismo de Haast sobre cobertura de móvil o de Internet me he sentido ligeramente vacilado, al decirme la mujer que no habría cobertura hasta la siguiente ciudad, vaya usted a saber a cuántos kilómetros de distancia… Si alguien quiere alejarse del mundo, defnitvamente hay lugares en Nueva Zelanda donde perderse y desestresarse.
Una esquinita que lo demuestra, el lago Paringa.
Beach 3
Así que sin cobertura volvemos a ver la playa después de unas cuantas semanas, en la zona de Bruce Bay, ya en la West Coast.
BeachBeach 2
Y con esto y un bizcocho, llegamos hasta Fox Glacier, que como su nombre indica, da cobijo al glaciar de Fox. Sí, amigos, ése era el objetivo de venir hasta esta parte en la costa oeste de Nueva Zelanda. Pretendemos caminar por el glaciar. No, locos no estamos, hay tours que lo ofrecen. Cosa rara es que sólo exista una compañía que lo opera, por lo menos los tours a pie. La alternativa es el helicóptero, pero eso se lo dejaremos a los millonetis. Los “ninis” no podemos permitirnos esos lujos.
El único problema es que para el día siguiente está todo ocupado. Así pues, tendremos que postponer nuestra aventura glacial para dentro de dos días y dedicar el día de mañana a otras tareas. ¡Ah, que hay otro glaciar!
Sí, queridos, además del glaciar Fox está el de Franz-Josef, a poco más de 20 kilómetros de distancia. Siendo así, ya tenemos plan para mañana. El qué nos deparará, lo veréis en el próximo post.

lunes, 22 de abril de 2013

Arrowtown, o la llegada del otoño a El Corte Inglés

22.04.2013
Dormimos acampados cerca del lago Wakatipu, en el camping Twelve Mile Delta.
Twelve Miles
Tras desayunar como los campeones, nos dirigiremos rumbo a Arrowtown, una pequeña ciudad en Otago, cerca de Queenstown, esa ciudad que antes era famosa por los deportes de riesgo y ahora por las multas de acampada. Pero antes, tendremos que entretenernos un poco en tirar unas fotos en el lugar donde hemos dormido, el cual no apreciamos demasiado la noche anterior:
Twelve Miles Delta 2
Al pasar por Queenstown en nuestro camino encontramos una esquina del lago Wakatipu espectacular, en la que precisamente una pareja anda haciéndose fotos de boda. Claro, que ahora cuando veáis las fotos entenderéis el porqué del asunto.
Wakatipu 1Wakatipu 3Wakatipu 4Wakatipu 2
Tras la parada, ya sí que sí ponemos rumbo a Arrowtown, una ciudad famosa en su tiempo por sus minas de oro. En el punto álgido de la fiebre del oro, la ciudad se convirtió en un asentamiento clave, alcanzando casi 7000 habitantes. Una vez que el oro se agotó, los pobladores de la misma la fueron abandonando hasta quedar en menos de 200. Actualmente, unas 2000 personas viven en ella. El pueblo -llamarla ciudad es quizá un poco excederse- cuenta con una avenida comercial que termina en una arboleda preciosa en esta época de otoño. Así mismo, los restos de un asentamiento chino han sido restaurados y es posible visitarlo.
ArrowtownArrowtown 2Arrowtown 4Arrowtown 3
Aprovechando el escenario idílico, nos hemos pegado un pícnic de campeonato.
Picnic
Y tras el pícnic, seguimos por una de las carreteras más altas de Nueva Zelanda en dirección a los lagos Hawea y Wanaka. Como ya os habréis dado cuenta, no todos los lagos más bonitos del mundo se los quedaron los suizos.
CurvasWanaka 1Wanaka 2Wanaka 3
Y así llegamos hasta al final del día. Nos quedamos a dormir justo a la cabeza del lago Wanaka para poder apreciar al día siguiente ambos con la luz del día, ya que lo que hemos visto desde la carretera en el camino nos ha parecido espectacular, como tantas otras cosas en este paraíso natural que es Nueva Zelanda.

domingo, 21 de abril de 2013

Milford Sound

21.04.2013
Después de la noche de “placer” en el Milford Lodge (eso sí, durmiendo en la furgoneta) nos asomamos a ver qué día hace. Hoy es el día. El día elegido para realizar el crucero por el fiordo de Milford.
El tiempo podría ser mejor, ligeramente nublado, pero las previsiones, así como los sabios del lugar, anuncian que el tiempo irá a peor, por lo que decidimos tomar el primer barco, a las 9:15.
Jucybarco
Sí, aquí tenéis nuestro “Jucybarco”. Si alguna vez venís a Nueva Zelanda y alquiláis una furgoneta con “Lucky” o “Jucy Rentals” tendréis descuento, y si ademáis madrugáis, os ahorráis unos dolarcillos. “Early bird catches the worm”, o la versión anglosajona de “A quien madruga, Dios le ayuda”.
¡Zarpando grumetes!
Milford Sound 1
El día no es el mejor, pero allá iniciamos nuestra expedición por el fiordo de Milford. Para que sepáis un poco de qué va el asunto sin tener que navegar a la Wikpedia (aunque sin bajar al nivel de “¿mamá qué es un fiordo?”) os cuento algunos detalles.
Milford Sound es un fiordo de 16 kilómetros de longitud, siendo el situado más al norte de los catorce que componen la espectacular costa del parque nacional de Fiordland, parte del área de Te Wahipounamu, patrimonio de la Humanidad. A él se llega, como ya vimos anteriormente, por la carretera Milford Road exclusivamente, atravesando el valle Cleddau, y cuyo paisaje es dominado por el pico Mitre, un “peñasco” de 1692 metros de altura, que tiene el honor de ser el acantilado de mar más alto del mundo.
Algunos otros datos sobre el fiordo de Milford, el cual debe su nombre al lugar de nacimiento de su descubridor en 1823, el marinero galés John Grono, mientas navegaba por el mar de Tasmania:
  • Longitud: 16 kilómetros.
  • Profundidad media: 220 metros.
  • Punto más ancho: 2 kilómetros.
  • Punto más estrecho: 620 metros.
  • Entrada: 550 metros.
  • Días de lluvia: 180.
Una vez hechas las presentaciones oficiales, ¡allá vamos!
El crucero arranca en dirección a las cataratas de Bowen, primero de los puntos de interés del crucero de aproximadamente 1:30.
Milford Sound 2
Como se aprecia en las fotos y como ya me he repetido anteriormente, el día no termina de acompañar. Fotos que, dicho sea de paso, no hacen ninguna justicia al paisaje. Es espectacular, sobre todo por la altura de los acantilados que parecen aprisionar al fiordo.
Milford Sound 3
A la izquierda se puede observar el pico Mitre.
En Milford, las focas también hacen acto de presencia. Tienen hasta una roca dedicada.
Milford Sound 4
El paisaje es impresionante, y es cierto que la lluvia le da cierto encanto. A pesar de eso, qué queréis que os diga queridos lectores, yo prefiero el calor y el solecito (y si me ponen una cerveza en la mano ya lo bordan).
¡Mirad qué espectáculo cuando sale el arcoiris!
Milford Sound 7
Y tras calarme hasta los huesos al intentar sacar una foto (la cual encima no vale para nada) debajo de una cascada (sí, ideas de bombero “Made in” Industrias Sandoval) llegamos de vuelta al muelle.
Milford Sound 6Milford Sound 5
Grandísima experiencia para inciar el día antes de poner rumbo de vuelta. Hoy será un día largo ya que a pesar de estar muy cerca de nuestro destino, tenemos que dar una vuelta de casi 300 kilómetros debido a que no existe carretera que comunique diretamente Milford Sound y Queenstown. Y ya que no hay alternativa, mientras tanto, disfrutaremos de la parte del camino que a la ida no pudimos disfrutar por el mal tiempo.
The Chasm
Primera parada en el camino de vuelta para ver las formas que crea el agua en las rocas.
The Chasm 1The Chasm 2
Lago Marian
Tras pasar de nuevo el túnel y regresar al lado más cercano a Te Anau, llegaremos a la ruta del lago Marian. Sí, ese lago que observamos el día anterior desde la Key Summit, queridos seguidores. Para llegar hay que bajar un kilómetro por una carretera de gravilla, en la que justo nos hemos encontrado a dos tipas francesas, raras ellas, que no se hablan y que van con la furgoneta sin gasolina. ¿Llegarán a su destino?
¡Centrémonos! La subida al lago Marian primero nos deja unas imágenes bárbaras de las cataratas del mismo lago.
Lago Marian 1Lago Marian 3
Es una subida muy divertida, contando con bastante barro y piedras. Aunque hubiéramos encontrado arriba un “sembrao”, habría merecido la pena. Sin embargo, y como de costumbre en Nueva Zelanda, no es así.
Lago Marian 5
Disfrutamos de unos minutos antes de que empiece a llover y tengamos que iniciar el descenso, ya que además corremos el riesgo de que se nos haga de noche (en Nueva Zelanda se está haciendo de noche estos días sobre las 18:00) y no seamos capaces de regresar, así que mejor retirarse a tiempo.
Lago Marian 7
Dándole de nuevo a la rosca, hacemos una paradiña una vez más en los Mirror Lakes, aquellos lagos famosos por los reflejos que provocan. Ya es prácticamente de noche, pero da justo tiempo para sacar alguna fotillo que ilustrar la parada Smile
Mirror Lakes Vuelta
Y de ahí, chicos, a conducir. Tenemos que conseguir llegar hasta cerca de Queenstown para poder cumplir con nuestro plan, por lo que toca conducir un ratito de noche. Vamos contentos, con la sensación del deber cumplido. De esa manera se hará más amenos el retorno.