domingo, 28 de abril de 2013

Abel Tasman

28.04.2013
Nos vamos al parque nacional Abel Tasman, y para ello primero nos llevarán en barco y después caminaremos unos 24 kilómetros por el parque hasta regresar a Marahau, donde hemos dormido. Ilusos de nosotros, pensamos que a las 9 tenemos que estar en el lugar de recogida. Pero al mirar el folleto… CRISIS. Y no de la económica. Son las 8:25, estamos a medio preparar, tenemos que terminar de recoger, ir a pagar el camping y llegar hasta el changarro. Como somos así de listos, no se nos había ocurrido mirar el folleto antes, en el cual dice claramente que hay que estar en el lugar de reunión a las 8:30. Con el petardo en el c***, salimos pitando del camping, pagando de casualidad a la tipa y diciéndole que por favor llame a la compañía de los barquitos para avisar.
Abel Tasman 1
Por suerte, tras la tempestad, llega la calma. Al arrivar al chiringuito, todo es tranquilidad y no pasa absolutamente nada. Nos montamos en el barco, el cual a su vez está subido en un tractor para ser remolcado, y ponemos rumbo al muelle. Todavía sudamos del mal momento que hemos pasado…
Barco Abel Tasman
Tras zarpar, la primera parada es en unas rocas que formaron parte del decorado de El Señor de los Anillos. Para aquellos que hayan visto las películas, igual les dicen algo. A mí, que soy un inculto cinematográficamente hablando (también es cierto que eso de los árboles que hablan, elfos, dragones, etc. no me dice demasiado), nada.
Orejas
Como mucho a unas orejas de soplillo me pueden recordar.
Pasamos también por una zona en la que es posible ver foquitas. Alguna se puede observar retozando al solete.
Abel Tasman 14
Y con la lanchita llegamos a Bark Bay. Allí empezaremos nuestra caminata de, como dije anteriormente, unos 24 kilómetros por el parque Abel Tasman.
Abel Tasman 2
La primera parte de la ruta transcurrirá entre Bark Bay y Anchorage, contando con 12,1 kilómetros.
Abel Tasman 13
El paisaje es espectacular, con un bosque que se extiende hasta la mismísima playa. Quizá el hecho de que lo estemos observando ya en la recta final del viaje hace que no impresione tanto. Tenemos la extraña sensación de que ya lo hemos visto todo. De cualquier manera, observad qué estampas.
Abel Tasman 3
Abel Tasman 5Abel Tasman 4
Llegados a Torrent Bay, tendremos que tomar una decisión. O esperamos a que baje la marea y se pueda cruzar, o nos toca dar un rodeo de más de una hora (casi 4 km). La parte buena es que la marea está tan alta que no hay manera de esperar. Posiblemente nos quedaran unas cuantas horas hasta que pudiera ser factible cruzar, con lo que tras un pequeño tentempie al sol, seguimos caminando.
Abel Tasman 6
El camino no es fácil, con tramos rompepiernas de sube y baja, pero que también recompensan con vistas privilegiadas.
Abel Tasman 7Abel Tasman 8
Abel Tasman 15

Y siguiendo caminando llegamos por fin a la playa de Anchorage. Nos recibe además un tiempo espectacular. No hace demasiado calor, pero para ser otoño el suficiente como para que decidamos un bañito antes de disfrutar de los bocadillos de tortilla que nos traemos preparados.
No nos van a saber bien ni nada no…
Y tras comer, bañarnos y descansar un ratejo, seguimos caminando dirección Marahau. Todavía tenemos un buen trecho hasta llegar. Si encima aquí los dos fotógrafos no dejamos de pararnos en todos y cada uno de los sitios para tirar 20 fotografías, pues más prisa nos tendremos que dar para recuperar el tiempo perdido.
Abel Tasman 10
El camino además ofrece muchos miradores o pequeños desvíos por los que perderse y acceder a lugares como éste.
Abel Tasman 11
El día se nos echa encima, pillándonos ya la puesta de sol prácticamente terminando la ruta.
Abel Tasman 12
Y ahora sí que puedo decir que, reventados, lo hemos conseguido. Hemos caminado en total unos 26-28 kilómetros. Los pies prácticamente no los sentimos, pero nos vamos a buscar el camping con la sensación del deber cumplido. Hoy tocará dormir en Motueka, concretamente en el camping Eden’s Edge, que todo sea dicho tiene buenísima pinta, todo muy cuidado por la dueña del chiringuito. Una mujer que, siendo bueno, diría que es un poco peculiar, aunque realmente anda más bien un poco tocada del ala. De cualquier manera, disfrutaremos de unos “wraps” de pollo cortesía del chef Colorado, que junto con unas cervezas de la tierra ayudarán a recuperar fuerzas después del esfuerzo.

5 comentarios:

  1. Pá que luego digan que no estamos en forma!!:-P

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    1. ¡¡Tienes el cielo ganado Leillo!! Vaya dos aspirantes a fotógrafos... Te imagino en tu infinita deseperación....jejeje!!!

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  2. Jajaja Leonor, estamos "fit" no, lo siguiente :D

    @Paulongo: Oye oye, que nos portamos relativamente bien jajaja. Deivid incluso le dejaba a Leonor hacer fotos de vez en cuando, cuando no se caía por los suelos con la cámara :P

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  3. Pablito, no lo sabes tú bien!
    Cierto que un día David me dejó la cámara, con el trato de que ese día sólo yo hacía fotos...pero a las 2 horas noté que ya le empezaba a dar un tabardillo y se la tuve que devolver! ajajajaj

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    1. Jajajjaja, por lo menos a ti Leo no se te cae la cámara en el barro, no como a otro que yo me sé... :P

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