domingo, 17 de febrero de 2013

Desde Berlín con amor


17.02.2013
Auf Wiedersehen in Berlin!
Con esas palabras abandono la que es mi casa (mehr oder weniger) desde hace más de dos años. Más o menos porque creo que en ese tiempo he pasado más fuera que allí, pero en algún sitio hay que tener de alguna manera un sitio donde dejar tus cosas, un sofá, y un sitio en el que intentar tener algo de vida social.
Aquellos que me leáis desde Berlín, ya sabéis lo que supone ir hasta el “maravilloso”, “”””bien comunicado”””” aeropuerto de Tegel. Un tranvía, un S-Bahn y un autobús me llevan hasta la terminal D, desde la que saldrá mi vuelo para Amsterdam. Ya podrían tener listo el aeropuerto Berlin Brandenburg International, ¿verdad Chuck?

Son las 7:45 cuando salgo de casa, todavía alelado del sueño, ya que no he podido dormir demasiado naturalmente. ¿Los nervios del viaje? ¿Darle vueltas en exceso a la cabeza? ¿Inseguridad ante la aventura? Sí, un poco de todo, pero también ilusión, ganas de conocer sitios nuevos, gente nueva, ver un mundo diferente, aprovechar al máximo el tiempo y la vida. Porque efectivamente la vida es muy corta y hay que vivirla al 100%. Y prefiero arrepentirme de lo que hago que arrepentirme de lo que no hago. Ya vale de filosofía por hoy… Let’s get rolling, lads!

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